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¿Cómo curar la yema del huevo?

El huevo es uno de los alimentos más versátiles que existen y prueba de ello es la cantidad de platos diferentes que podemos elaborar con él: huevos cocidos, fritos, escalfados, tortillas, huevos nube… Multitud de opciones que nos permiten “jugar” en la cocina y sentirnos unos auténticos chefs. Hoy, desde El Granjero queremos haceros una sugerencia: animaos a elaborar yemas curadas. ¿Sabéis cómo?

La yema del huevo se puede curar utilizando técnicas diferentes. La más común es emplear azúcar y sal. Lo único que debéis hacer es mezclar el azúcar y la sal y, en un túper profundo, poner la mitad de esa mezcla. Cogemos la yema (tras separarla de la clara) y la colocamos encima con mucho cuidado. Con el resto de la mezcla la cubrimos por completo y dejamos que repose en el interior del azúcar y la sal durante, al menos, una hora a temperatura ambiente. Una vez transcurrido ese tiempo y con mucho tacto, empleamos una cuchara para poner la yema en un bol con agua fría. Esto hará que la mezcla de azúcar y sal se disuelva y nos quede la yema curada flotando en el agua. La segunda opción es utilizar soja. Tan solo debemos poner nuestra yema de huevo en un bol con soja y dejar que se cure en el frigorífico mínimo durante dos horas. Cuanto más tiempo esté, más sabor absorberá.

Mediante este proceso obtenemos una yema con una textura diferente y cargada de sabor, lo que nos permite utilizarla en multitud de elaboraciones, aunque la más conocida es el tartar, ya sea de carne o de pescado. Esperamos que este post os haya servido de ayuda y os anime a probar todo tipo de platos con los huevos de El Granjero. Gracias por seguirnos y ¡nos vemos por las redes!

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