¿Alguna vez habéis hecho huevos turcos? Son una especialidad del mediterráneo que habitualmente se come en el desayuno, pero que se pueden transformar en una cena perfecta cuando tenemos invitados en casa. Es facilísima y os hará triunfar entre vuestros amigos y familiares. Sobre todo, porque tiene un sabor intenso que os trasladará a las costas de Levante.
¡Vamos ya a por los ingredientes!
4 huevos El Granjero Libres de jaula
½ pimiento rojo
1 pimiento verde italiano
2 tomates maduros
1 cebolla
Mozarella rallada
Aceite de oliva virgen extra (AOVE)
Pimentón
Vinagre
Perejil picado
Pimienta
Sal
Una vez que lo tengáis todo preparado, empezaremos con la receta.
- Vamos a empezar cociendo los huevos. Para hacerlo adecuadamente, ponemos agua fría en un cazo, añadimos un chorrito de vinagre y colocamos con cariño los cuatro huevos en el agua para que no se rompan.
- Una vez transcurridos 5 minutos, los pasamos a un bol con agua muy fría con hielo. Queremos cortar la cocción para que no se sigan haciendo con el calor residual.
- Cortamos la cebolla, el pimiento verde y el pimiento rojo y lo ponemos a pochar con una pizca de sal.
- Cuando esté todo bien pochado, cortamos en láminas los tomates y los colocamos sobre la cama de verduras. Ponemos encima los huevos cocidos partidos en dos y añadimos la mozarella rallada, el pimentón y la pimienta. Bajamos el fuego y tapamos para que el queso se derrita.
- Ya solo nos queda añadir el perejil fresco, ¡y disfrutar!
Como os hemos comentado al comienzo de este post, estos huevos se solían comer para desayunar y todavía te los puedes encontrar en los hoteles de Turquía como una de las delicias para empezar el día. Nosotros te damos la receta, ¡tú decides cuándo comerlos!