Si caminas solo, irás más rápido. Si caminas acompañado, llegarás más lejos. Esta máxima nos ha acompañado durante las últimas décadas, porque si hay algo que tenemos claro en El Granjero es que no hay factor más importante que el capital humano. Nuestro equipo, formado por un total de noventa personas, es imprescindible para nosotros. Sin ellos, no nos habríamos convertido en una empresa avícola referente en todo el territorio nacional.
En la fotografía que acompaña esta publicación podéis ver a la familia que compone la plantilla de El Granjero, con Raúl y Joaquín San Miguel al frente, como segunda generación de nuestra empresa. Mucho ha llovido desde aquel año 1965 en el que su padre, Joaquín, dio los primeros pasos para crear la primera empresa avícola de la comarca de Cuéllar. Pero nuestra filosofía no ha cambiado. Queremos continuar siendo una empresa familiar, a pesar de los grandes volúmenes de producción, donde el factor humano siga siendo clave en nuestro día a día. Somos conscientes del papel fundamental que juegan las personas que veis en la imagen y es por ello que aprovechamos esta plataforma para agradecerles todo lo que hacen por El Granjero. Todos y cada uno de nuestros empleados, la mayoría mujeres, nos ayudan a crecer día a día. Personas con una amplia experiencia y formación, con buenas prácticas de manejo, control de proceso y formulación, de acuerdo a los requerimientos de las aves.
Volumen de producción, ingresos, beneficios… Ninguno de estos términos tendrían sentido sin un gran equipo detrás. Porque la creación de empleo y riqueza en las familias de nuestro entorno es algo que realmente nos preocupa, seguiremos apostando por el capital humano, por los hombres y mujeres de nuestra tierra, para continuar creciendo cada año un poco más. En El Granjero, todos contamos. Noventa gracias a todos vosotros por acompañarnos en nuestro camino.